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martes, 7 de octubre de 2014

WI-FI vs BED


¿La tecnología y el  INTERNET están acercando la relación entre las personas y están desplazando la preeminencia de la salud humana?
¿Es el viajero quien impone prioridades en los servicios de hospedaje o comidas?
No todos pueden estar de pie veinticuatro horas y no todos pueden estar despiertos tres o más días. No todos tienen amigos con “excedente” o colegas de trabajo comunicados “permanentemente” sin embargo, el humano necesita informarse, formarse y comunicarse.
En los últimos años, cuando un huésped reclama en recepción, es frecuente que la razón o el motivo de la queja sea “no tenia conectividad” “El WI-FI (conexión de Red inalámbrica que facilita el acceso a la INTERNET) está bajo, solo tiene una línea” Es importante para los hoteles montar una conexión de internet vigorosa, porque los viajeros lo exigen y lo viven. No es solo un capricho o una manera de aislarse del mundo; es oxigeno a su diario vivir. Realizan su trabajo, dan clases a otros que viven en el hemisferio antagónico y distante de la geografía mundial, realizan negocios millonarios, aprovechan su aparente descanso para saludar amigos y amigas; deciden acerca de políticas de gobierno y se comunican intensamente con desconocidos.
En el pasado la cama caliente, la habitación espaciosa y con los muebles adecuados, eran la exigencia del recién llegado. Hoy, la primera pregunta en el mostrador que escuchamos es: ¿Cuál la habitación donde tienen mejor señal de internet? El agua caliente, el jabón, toallas limpias y hasta el teléfono han pasado a un plano inferior en el interés del viajero. Sólo el propietario o Gerente del Hotel, todavía mantiene los servicios y objetos necesarios por buenas razones para el huésped.
No negaremos que la energía eléctrica y el agua, aun tienen espacio en la lista de requisitos de los huéspedes.  O lo dan por hecho; como la conectividad telefónica.
Seguramente, en el futuro y probablemente  hoy; al igual que los días cuando se declara ahorro de energía, deberemos declarar el día de “la desconexión” Es intolerable, como los restaurantes en un momento, tenían un “bullicio” por la comunicación celular constante y saturaban el ambiente de voces y actitudes manifiestas. Inclusive el espacio físico con personas que se desplazaban buscando intimidad o mejor conexión. Similar situación se vive con los Smartphone, donde las mesas de familia o amistades: en el desayuno, almuerzo y cena; están llenas de comensales que “comen” sus dispositivos y de vez en cuando, miran a los ojos de su interlocutor.
Un reciente estudio acerca de los consumidores de dispositivos inteligentes establece que hay personas que prefieren no comer a dejar su “aparato” sin usar. Seguramente, llegaremos, otra vez; al extremo de elaborar comidas “integrales” para ingerir de una sola vez. Actualmente hay restaurantes y cafeterías que “obligan” a sus clientes a apagar el celular o hablar con él fuera del recinto. Esa iniciativa de dejar el dispositivo apagado al ingresar al establecimiento ha causado confusiones no beneficiosas a la convivencia colectiva para evitar que se utilicen los aparatos.
¿ Permiso para usar dispositivos inteligentes o buen ambiente para comer? ¿Cama caliente o conectividad vigorosa? Es el reto para los Administradores de hospedaje y establecimientos de servicio de comida”.  Cuando los dispositivos electrónicos puedan ser insertados sin riesgo en el cerebro o algún lugar del cuerpo y, puedan ser manipulados sin mostrar absoluta interrupción en el quehacer del individuo; no podremos impedir conectividad y tampoco molestarnos o prohibir nada. Actualmente, las personas con las capacidades integrales son multifuncionales. Pueden llamarse “multi-acceso” o multimedias, son de capacidades integrales: Vemos, tocamos, sentimos, pensamos, creamos, imaginamos, olemos, oímos, etc. Porque lo somos. No hay razón para evitar la conectividad o la disposición de equipos en el “mostrador o espacio del showroom” que proporcionan oportunidades al desarrollo de las personas. Contar con facilidades de conectividad es una obligación y un derecho. Así como revolucionamos con el vehículo para llevarlo a todas partes o la mascota como parte de la personalidad, deberemos disciplinarnos y acondicionar a ciertos espacios el uso de la conectividad.
El exceso de conectarse o vivir conectado, implica concentración, atención focalizada; que puede afectar al desarrollo de actividades que implican efectos en la salud y en la responsabilidad social. El separarse del grupo físicamente, afecta en la interacción real porque quienes “chatean” o “postean” o revisan un artículo de manera individual; están viviendo un contexto personal y sin opinión de otros o retroalimentación de terceros. Su focalización es suya y ésta se ubica en los niveles de valoración de sí mismo. Es posible que no afecte a otros, como es el principio de asumir que todo es con los “ojos que se califican” Las circunstancia y el contexto determinaran los efectos e impactos de vivir la actividad rodeada de personas y focalizada en la individualidad quien decide con su dispositivo inteligente como medio de comunicación permanente.
Las implicaciones físicas, del cansancio de los ojos, la manipulación de los pulgares, la postura de pie o de sentado, son “hábitos” que marcarán la salud de los que no reparan en comunicarse por medio de “aparatos” inteligentes con frecuencia. Las alegrías y las tristezas de quienes buscan en la comunicación a distancia “satisfacción y experiencias” son vividas de manera íntima, donde la integralidad humana exige un reconocimiento social o la participación de las “personas cercanas”. Para quienes viven “una novela” en su relación social por internet, o una amistad misteriosa o secreta; no tiene aprobación o rechazo de terceros. Es decir, no se presenta físicamente la manifestación de los sentimientos interactuados. Por consiguiente, el estado de ánimo y aquello que construye es un imaginario personal con resultados inciertos.
Al parecer, los sueños y la imaginación, gracias a la comunicación y la interacción específica con algunas personas por medio del dispositivo móvil; es amplificada y ajustada a los estados de ánimo de quienes son protagonistas. En la actividad regular, donde, además de conocer al interlocutor y vivir el contexto de éste; facilita y determina acciones especificas que refuerzan lo regular de la amistad o la convivencia.
Desde tiempos remotos, el humano ha creado objetos que han facilitado su desarrollo personal y colectivo. Regularmente, estos objetos en el inicio de su uso han interrumpido la normalidad de la vida de los individuos. Luego, han pasado al uso moderado y ordenado. Es posible, que la salud humana, no sea afectada. Inclusive con el espectro de la conectividad. Porque aún se afirma, que el excesivo uso de celulares afecta al corazón. Que las ondas en los ambientes de conectividad interna, tiene efectos a la función de atención y concentración.  Los resultados secundarios del uso frecuente de la comunicación inalámbrica serán develados en los próximos años. Como para otros objetos que fueron nocivos, hoy usamos intensamente con desconocimiento de los efectos secundarios; lo que la ciencia y la tecnología nos han otorgado para “conectarnos” y seguramente mañana serán otras maneras o sistemas de alcanzar lo mismo, con o sin consecuencias físicas para la salud humana.
Es tiempo de conectarse, es momento de ampliar el “relacionamiento y la construcción de la amistad” Estos son periodos de adaptación al torrente de la información: Superflua o no. La comunicación con terceros es inminente en la agenda diaria de todas las personas. Más aún fuera de casa, fuera de la oficina o fuera del círculo social cercano.
Las facilidades en los servicios de hospedaje, alimentos y bebidas o transporte, se combinan bien con la conectividad. Quienes hacen uso de ésta, la conectividad; serán quienes determinen hasta cuándo y en qué circunstancias exijan: La cama y el “WI-FI”  (JA)

lunes, 1 de octubre de 2012

IMPACTO DE LAS NTICS

Impacto de la computadora y las NTICS Los programas de entretenimiento, videojuegos y funciones disponibles en la red. Por Jorge Amonzabel
En la actualidad las nuevas computadoras y dispositivos que se venden en el mercado y lo compran todos, tienen características que complementan las actividades de cálculo, análisis, prospectiva, gráficos, imágenes en movimiento, fusión de textos en gráficos, dibujos que pueden ser modificados y fusionados a otros; etc. etc. Los centros de educación que cuentan con sistemas de redes de computadoras o señal inalámbrica para computadoras que pueden contar con recepción de señal de internet y comunicaciones, o los teléfonos celulares que cuentan con diversas funciones para la conectividad, incluyendo navegación por internet; traen consigo elementos y factores que bien aprovechados por el usuario, rompen con aquello que en un tiempo atrás eran privilegio de algunos. Asimismo, otorgan tantas ventajas en cuanto a procesar la información en el mismo tiempo que se la emite, que los resultados se los tiene en el mismo tiempo. Hay una variedad de funciones que ayudan a los usuarios en sus carreras distintas y de manera regular entre las nuevas generaciones de adolescentes y jóvenes que cuentan con un dispositivo informático. En lo educativo, la realidad del enseñando es distinta por los profesores, en muchas ocasiones; están rezagados. La tendencia de hoy es uso de las NTICS. Los dispositivos, tabletas, computadoras, etc. son multipropósito, proporcionan acceso a todas las herramientas disponibles, desde juegos hasta procesadores especializados de información. El entretenimiento se hace un aprendizaje verás y continuo. Los datos e información recibida, rápidamente es analizada, seleccionada, reorganizada y luego construido el conocimiento, emisión de aportes y productos a la materia. En un documento del pasado año, con datos de encuestas a partir del año 2000, con respecto a las aportaciones y beneficios que se pueden extraer de la relación con los programas disponibles en las computadoras y sobre todo en los videojuegos, en el aprendizaje se obtenían los siguientes porcentajes de aprovechamiento individual: La competitividad sube a un 77%, la agilidad mental en 76%: tanto en lo que respecta a la rapidez de respuesta como al desarrollo de la serenidad en momentos de tensión. El aprendizaje de otros idiomas subía a 53%, Adaptación natural a los programas y video juegos en otros idiomas, hay videojuegos que no están traducidos y se juegan en la versión original, aunque cada vez en menor proporción. La creatividad sube a 9%. Mejora el conocimiento de la informática en 45%. Otro campo que es beneficioso en el uso de juegos y programas amigables es el aliviar del estrés en un 33% y se amplía el momento de las relaciones sociales en un 35%. Con respecto a los factores negativos que se pueden obtener de la relación con los programas y los videojuegos según la percepción de los entrevistados y las indagaciones realizadas, se destaca: Crea una adicción en un 77%, Inhibe las actividades al aire libre en 75%, Impide hacer deporte regular en 67%, recorta y disminuye actividades culturales externas o espontaneas, consideradas más importantes en un 66%. Los juegos y uso “de la computadora sin propósito, recorta las horas de estudio sistemático en un 65%, La realidad de los pro, y contra; son discutibles en cada área de actividad humana. Sin embargo, la herramienta de la computadora ha transformado el sistema de enseñanza aprendizaje y ha creado oportunidades para todos de adelantar materias en conocimiento estructurado. Si bien, las edades definen el accionar en los individuos, éstas no limitan la competitividad que debe haber en la busca de soluciones en distinto nivel de aprendizaje. (J. Amonzabel)

viernes, 13 de abril de 2012


Manifestaciones del Turismo Por Jorge Amonzabel Las ciudades que han mantenido su devota acción a festejar los días y méritos de sus mentores espirituales, han alcanzado para el siglo veinte y veintiuno, una fama que representan diversas expresiones espirituales del ser humano y lo sobrenatural. Si bien para algunos no hay milagros, aunque algunos manifiestan que sí; las personas toman atención de estos referentes que se hacen destinos turísticos, porque pretenden encontrar una respuesta a su fe, creencia y paz interior. Los Templos, hombres y mujeres santas, montañas, lugares de recogimiento espiritual y hechos prodigiosos acaecidos en una zona; representan la expresión de la espiritualidad de una religión y el respeto a la institucionalidad religiosa. A la vez, son centros que son un atractivo espiritual y turístico que despierta la aspiración de los humanos a visitar por distintas motivaciones, reservadas en algún caso. Las personas buscan espacios de espiritualidad. Algunas “almas” confunden la espiritualidad y son totalmente supersticiosas. Sobre todo en Latinoamérica. Los temas de la fe y la superstición en la sociedad datan desde sus inicios y establecen modos de conducta que cambian las actitudes, según el momento y las actividades. Todos quieren vivir y todos quieren tener suerte y quienes o, qué les ofrezcan aquello, serán motivos para “atesorarlos” o buscarlos y obtenerlos. Dios es real y ésta realidad no es suficiente para los supersticiosos o personas que dudan de la existencia de Dios. Por ello acercarse a una religión o una práctica religiosa o no, son lo mismo. Porque para la persona ambos deben satisfacer su necesidad de tener y contar con un “mantra”, un “objeto de la buena suerte”, una la “palabra mágica” o “Diosito” Las vacaciones o momentos de recreo son momentos oportunos para adicionar a la efervescencia del descanso y el entretenimiento, la diversión y la suerte son el “seguro de vida” en el ocio. Por ello, la lectura de las cartas por la gitana, el hechicero que lee en el té, o la pitonisa que lee la palma de la mano; son destinos locales frecuentes. Para los más escépticos a las prácticas de la “magia blanca”, son obligadas la visita a los templos o la búsqueda de la roca bendecida o la bendición con agua del sacerdote. Y otros feligreses, con la idea fija y esperanzadora; de tocar el arco, la escultura o imagen de un Santo, o estar frente a un cuadro y sensibilizar su conciencia con escenas de la bendición o la muerte de un apóstol o el Señor. El turismo y los símbolos religiosos. Hay destinos turísticos que atraen a sus visitantes con las prendas, objetos y edificaciones que fueron, en algún tiempo, representación de la espiritualidad o el culto. Estos destinos, son atractivos porque ofrecen a sus visitantes maneras de sentirse satisfechos de recibir “bendición” y esperanza. Los lugares históricos y aquellos que enarbolaron un hecho y personaje espiritual o religioso, son los más preferidos; porque tienen una combinación de la realidad y la espiritualidad. Templos, salones, esfinges y museos, son lugares donde se contempla, se medita y se recibe satisfacción interior que, además de responder a la razón, llenan el corazón. Los habitantes de los lugares sagrados, nativos de experiencias sobrenaturales y gente común son los encargados de trasmitir generación a generación los hechos y los protagonistas de cada sitio. Las religiones y sectas son quienes sostienen la “aureola” y “verdad” de cada acontecimiento en la historia. Hay especialistas que están dinamizando estos sitios, para aumentar las visitas. Por ello, además de mejorar la infraestructura y condiciones del lugar donde se hallan las imágenes o la tierra “prodigiosa”, entendidos interpretan y escriben al respecto del patrimonio religioso y cultural. Este contenido, que encuentra circuitos de visitas, provoca un crecimiento de visitas guiadas que adicionan recuerdos en objetos y prendas. Hay libros y fotografías. “Lienzos”, botones y otros adornos que son el fuerte de propagar el lugar y crear un sentimiento de satisfacción en los turistas religiosos. El turismo religioso en desarrollo. El turismo religioso es una oportunidad para la empresa privada y gobierno de insertar lugares que, por su cercanía o sitio “religioso” y “espiritual”; se convierten en obligado paraderos y se hacen turísticos. Promover los sitios religiosos y todo lo que contiene la interpretación patrimonial del lugar es un “gancho” para hacer llegar al turista y aumentar la pernoctación. Esto amplia los elementos y atractivos, que por sí solos no podrían llamar la atención y provocar el interés de los visitantes. Un sitio de “paz” convierte la ciudad en lugar de reposo espiritual y físico. Se hace más estimulante al recreo y el solaz. La gente hace asociación de los detalles del lugar y de la localidad a la “rendición de culpas y paz interior”. Las edificaciones y los parques tienen otro color, textura y forma. La sensación con la montaña o la costa, según sea el sitio, son lugares que pueden convertirse en templos de meditación y, por consiguiente; distintos a otros que son importantes por la farándula, bullicio y fiesta. La comida, la vestimenta, las costumbres y, las personas tienen características especiales que refuerzan el principal objeto del turismo religioso. El turismo religioso ha cautivado al grupo humano de familia. En particular: Adulto y viejo. Mujeres y ancianos. Grupos que se siente vulnerables a la vida y a los acontecimientos de la cotidianidad. Por ello y, en consecuencia a los riesgos y amenazas a la sociedad, no están lejos de ser visitantes recurrentes de los circuitos religiosos; los jóvenes y señoritas que también demandan esperanza y seguridad. (JA)

viernes, 3 de febrero de 2012

SENTIDO COMÚN

Por Jorge Amonzabel Algunos aún dejan a la superstición y las circunstancias decisiones que requieren de sentido común. Cuando combinamos conocimiento y experiencia, las decisiones son racionales porque, el conocimiento es la acumulación y estructuración de resultados y hechos validados e información actualizada agregada. La experiencia es la comprobación de hechos vividos, que tienen que ver, algunas veces; con el conocimiento asimilado y no siempre aplicados. Por consiguiente, no hay momentos donde el humano decida “sin pensar”. Lo que sí hay son eventos donde el “decisor” permite que agentes externos influyan en la decisión que él toma, sin considerar que los factores influyentes no necesariamente tienen efectos en el hecho a decidir. Para decidir la información es importante. Hay decisiones simples. La importancia esta en saber utilizar la información y en trabajar la decisión. Cuando el sentido común responde a una situación; ésta tiene que ver también al sentimiento o “inspiración del momento”. Sin embargo, el instinto o lo que se quiera llamar de decidir bajo las circunstancias, no descalifica, al decisor y no deja que la decisión sea tomada por las circunstancias. La inspiración o el instinto, necesariamente responde a la interpretación de la información y los hechos por el decisor. Por ello, La formación del decisor y la acumulación sistemática de ésta, van a ayudar a tomar una decisión calificada. Es tiempo de decisiones complejas. Donde un mayor número de variables incontrolables nos obligan a someternos a los capricho de otros y las presiones en el tiempo y el espacio físico. Para vivir y para convivir. Los factores son los mismos y, en algunos casos amplificados. Hoy hablamos de calentamiento global, enfermedades sin cura, educación deficiente, escases de agua, contaminación del suelo, exceso de basura, hambre, explosión demográfica descontrolada y desproporcional; tecnología de punta para la transformación, aceleración y resultados óptimos, nuevos sistemas de información y múltiple acceso a la información. El proceso de datos, la estructuración de la información y la celeridad con la que se obtienen resultados complejos obligan a los individuos a decisiones “estratégicas”, decisiones que no pueden errar al blanco, sino asegurar el éxito. Los gobiernos tienen que “afinar” su visión y trabajar más en prospectiva de los acontecimientos que influyen y se advienen. La empresa no debe dejar de fortalecerse y olvidar el capital social como base de su permanencia. Los individuos y la colectividad de la sociedad requieren atención urgente, para ser preparados y, continuamente entrenados; en decisiones complejas de manera “estratégica”. No que lo externo determine la decisión, sino que debe dársele mayor a tención. Es tiempo de conocerse asimismo y valorar las condiciones internas, para corregir, mejorar o transformar y alcanzar un sentido común vigoroso para hacer frente a las presiones del siglo veintiuno sin, tergiversar que son las circunstancias las que toman decisiones por nosotros. (JA)